domingo, 24 de mayo de 2009

Bachelet ya escribió la historia


No han pasado 5 años desde que el ex presidente y candidato a la Moneda, Eduardo Frei Ruiz-Tagle afirmara con toda seguridad que Chile no estaba preparado para tener una presidente mujer. Las palabras no se las llevó el viento porque ahora me llegan a la mente como si esos dichos hubiesen dicho ayer, y hoy, como aspirante a enrolarse la banda presidencial, no hace más que hablar sobre la buena labor de Bachelet y sus políticas sociales que tan bien le han hecho al país.

Como sea el caso, la política es cuna de oportunismo y populismo, pero si lo vemos desde una perspectiva humana y trabajadora, Michelle Bachelet es una como pocos. Madre, dueña de casa, jefa del hogar, militante del socialismo, ministra, doctora y presidenta. Tantos atributos en una sola mujer que ha sido parte de la historia de Chile desde que comenzó a incursionar en la arena política. Ha caída y ha sufrido, pero se ha conservado de tal manera, que su sonrisa y buena voluntad ha perdurado hasta en los momentos más oscuros.

No se confundan, no soy izquierdista ni bacheletista, pero veo objetivamente y puedo decir que a lo largo de estos 4 años, el país ha visto como una mujer, por primera vez en su escasa y machista historia, se ha hecho un espacio, ha logrado triunfos importantes y le ha dado madurez a un Chile que le dio su apoyo, la condenó y ahora no le queda más que alabarla por ser una gran mujer, una gran presidenta.

Qué le copió las políticas sociales a Lavín, que está más gorda, que se toma demasiadas vacaciones, que no tiene personalidad, son algunas de las miles de críticas que recibía a diario durante más de 4 años, y les digo, ser criticado duele; ni se imaginan lo que es desde ese sillón presidencial. Pero ahí sigue Michelle Bachelet, inmutable, de acero, por su país, por sus sueños, por su anhelo de hacer de Chile un país mejor; y luego de años de lucha, Bachelet sin duda ha cumplido su tarea.

Los números son números, pero de que el 60% de Chile la aprueba no lo creo descabellado. Ha hecho una labor social sólida, ha estrechado relaciones internacionales envidiables, se ha mantenido alerta y en defensa de los intereses nacionales arriesgando mucho más que su imagen foránea, sobre todo en sudamérica, donde siguen de cerca el conflicto con Perú y la demanda en la Haya, pero por sobre todas las cosas, Michellet Bachelet ha dado un paso al frente, cuando se esperaba que una mujer, la primera presidenta en la historia de latinoamérica, no supiera cómo hacerlo a la hora de la verdad, ella dijo lo contrario, y con paso firme, llevó a Chile a ser respetado, admirado y reconocido en el mundo entero.

En diciembre nos deja una presidenta que de seguro será extrañada. No tuvo primer caballero (si es que ese título existe), pero no creo que esa faceta de la familia presidencial haya sido muy recordada, porque como buena mujer chilena, hizo el trabajo de dos y como muchos, lo hizo incluso mejor que si hubiese tenido un acompañante. Tuvo puntos bajos, escándalos, exceso de rotativa ministerial, irregularidades, crisis internas, falta de gobernabilidad, pero; ¿quién no tiene problemas a lo largo de un trabajo tan difícil y criticado como una presidencia? Hasta el mismo Obama ya ha sido pisoteado por muchos, y de seguro tendrá más de un tropiezo; no es un misterio saber que en 4 años, la vida desde esa posición resulta una eternidad.

Meses de gestión son los que le quedan a Bachelet, días que de seguro no olvidará jamás, escribiendo la historia de un continente entero, "sudando la gota gorda" por un pueblo que tantas veces la criticó pero al parecer, ha sabido reconocer su tremenda labor y valentía por pararse de igual a igual ante un país que creyó que jamás tendría una mujer presidenta, y terminó aplaudiendo de pie por más de 100 segundos, después de que Michelle Bachelet terminara su discurso el 21 de mayo. Un día para la historia y una mujer para el glorosio recuerdo.

viernes, 8 de mayo de 2009

Alberto Cutié y el debate del celibato en el siglo XXI

El reverendo Alberto Cutié fue sorprendido hace unos días en una playa de Miami en compañía de una mujer, con actitudes que evidenciaban la relación con dicha persona más allá de una simple amistad. Las imágenes difundidas dieron la vuelta al mundo desatando el escándalo en torno a los sacerdotes y el celibato, que muchas veces se ha violado descaradamente, y que el Vaticano sólo responde con su profundo arrepentimiento y el perdón por los errores de una institución que tantas veces ha encubierto falencias sobre las reglas que ellos mismos han sentado, provocando un choque entre necesidades tan humanas y las imposiciones del compromiso con Dios y con la iglesia una vez convertido al sacerdocio.

De todos los sectores, la tónica ha sido la condena al actuar de Cutié, que se disculpó públicamente por las fotos que lo mostraban a él y una mujer que no ha sido identificada en actitudes comprometedoras, aunque al mismo tiempo, el aun sacerdote, ha sostenido enérgicamente que un hombre "no puede estar solo", provocando un debate que vuelve a la luz mediática, cuando comienzan a alzarse voces que hablan de un celibato obsoleto y poco probable dentro de la iglesia que ha debido lidiar con escándalos tan horrorosos como la violación por parte de reverendos no sólo a mujeres, sino que también a menores de edad, víctimas de la aparente bondad e inocencia de los miembros del clero que han cometido actos criminales sin precedentes.





Más allá de la condena por dichas situaciones, lo cierto es que la iglesia debe pronunciarse de manera consensuada y firme, acorde con los tiempos, las exigencias del nuevo siglo y condicionados por los surcos al interior de su esqueleto religioso, que poco a poco se cae por determinaciones a sus miembros que provocan la locura, actos condenables y actitudes poco decorosas y ejemplares como el abuso sexual a niños, así como también el rompimiento del celibato, que hace mucho ha dejado de ser respetado en la intimidad por muchos sacerdotes.

Cutié ha mostrado su arrepentimiento, pero al mismo tiempo ha justificado su accionar, amparado en necesidades naturales, amparado en las muestras de apoyo por parte de fieles y fanáticos del reverendo, que no han olvidado el servicio a la comunidad brindado por el padre, a través de proyectos, remuneración de dinero, programas radiales y televisivos, que han hecho de Alberto Cutié un verdadero ejemplo. Aquello ha sido suficiente para ponerse de su lado ante la fuga de imágenes que delatan algo que era un secreto a voces, la necesidad de humanos, religiosos o no, de tener pareja, del contacto físico con el sexo opuesto o simplemente el hecho de sentir cariño y amor por otra persona, factores que evidencian que a la hora de comprometerse con Dios, la devoción no ha sido suficiente.

Pero el reverendo no es el primero ni el último miembro del clero que se verá envuelto en una situación como esta, ya que la iglesia ha cometido el error de no adecuarse a los tiempos, enfrascados en una actitud testaruda que nos les permite salir de su conservadurismo, intentado por todos los medios de quedarse en lo tradicional, olvidando que es una institución humana, en representación de Dios y de sus ideales, sabiendo de antemano que el celibato comienza a desvanecerse. Dicho sistema, que se encuentra en una fase de desgaste, ha dado paso a nuevas formas de adoración, que no son peores ni mejores, pero que otorgan cierta libertad a sus miembros de ser completamente humanos, entregados a su religión, pero también entregados a la vida, balance que hasta el día de hoy no se ha conseguido, pero que se pide a gritos al interior de una entidad que sin darse cuenta, pierde fuerza y adeptos por no escuchar y no querer abrir los ojos de una vez por todas.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Nadie sabe para quién trabaja


A 7 meses de las elecciones presidenciales, el escenario político ha dado vuelcos tan espectaculares como anunciados. Por el lado de la Concertación, el Senador Fernando Flores, ex PPD, actual miembro de ChilePrimero, traspasó su total apoyo a la candidatura de Sebastián Piñera a la Moneda, uniéndose de manera oficial al Comité Ejecutivo del empresario y político, desatando airadas declaraciones de personeros del oficialismo ante el cambio que ha mostrado el ex ministro de Salvador Allende en la década del setenta. Al mismo tiempo, el Senador Marco Enríquez-Ominami confirmó su candidatura a la presidencia, tras sostener que es necesario un cambio en la Concertación, el cual se puede lograr por medio de primarias que sólo son viables con la inscripción oficial de su nombre en la lista de candidatos a la presidencia.

"Nos vemos en la papeleta el 13 de diciembre", fueron las duras palabras de Enríquez-Ominami al ser cuestionado por su aspiración, que ya cuenta con un adhesión cercana al 14%, algo que lo tiene con claras opciones de ser un rival de cuidado tanto para Frei como para Piñera, que actualmente lidera las encuestas de opinión. A su vez, indicó que de no haber una mediación en el partido socialista, deberá renunciar en el plazo legal, pues de no hacerlo, deberá acatar la decisión de su colectividad de llevar un candidato único a las elecciones, algo que no comparte, porque según el Diputado, fue una decisión dirigencial, justificando su "rebeldía", actuando en representación de los parlamentarios.

Pero el golpe a la Izquierda no cesó ahí, ya que el ex PPD, Fernando Flores, hizo su integración oficial a la Coalición por el Cambio, de Sebastián Piñera, desatando un "terremoto" al interior de la Concertación, que criticó duramente la decisión de quien fuera el ministro de Salvador Allende. El senador, amparó su determinación en las políticas obsoletas que maneja el oficialismo, afirmando que a pesar de que en un principio, la gestión de la Izquierda "fue una excelente coalición que le dio gobernabilidad a Chile, que hizo cosas muy buenas y que retornó la democracia", el tiempo país, y el país no se adaptada a los nuevos desafíos, por lo que "Chile no logró ponerse a la altura del mundo... dejamos pasar oportunidades, la educación no funcionó, las desigualdades se acrecentaron".



Por si fuera poco, el senador y aspirante a la presidencia, Eduardo Frei, tuvo que asumir la responsabilidad política por los dichos de su esposa, Marta Larrachea, luego de que esta sostuviera que la culpa del indulto que realizó Frei en 1994 a un narcotraficante, la tuvo Soledad Alvear, quien fuera ministra de justicia durante el mandato de Frei. "En ese tiempo la ministra de Justicia le dijo que era una persona que ya había cumplido la pena (...) Hubo un error garrafal y él confió en la ministra. Ella se equivocó", sentenció Larrachea cuando se encontraba de gira por Arica en campaña para su marido, declaraciones que desataron la molestia del sector de Alvear y del senador Jorge Pizarro, que calificó los dichos de la ex primera dama de "patéticas".




Por su parte, Piñera y su comando se esmeran en reforzar sus filas, presentando en sociedad a los principales miembros del Comité Ejecutivo que lo estarán apoyando durante todo el proceso campal, en buscar de retornar al poder, luego de más de 20 años de hegemonía socialista. El abanderado de la derecha, lanzó la Coalición por el Cambio, la cual está integrada entre otras personalidades, por Carlos Larraín, presidente de RN; Juan Antonio Coloma, timonel de la UDI; el senador Carlos Ontero, y la máxima atracción de la cita, Fernando Flores. Al mismo tiempo, en la Unión Demócrata Independiente, sostuvieron que la Coalición "seguirá abierta para todos los chilenos", haciendo referencia a la inclusión de Flores y de Shaulson, el otro miembro de ChilePrimero que estará trabajando en el Comité Ejecutivo de la Derecha.

El escenario desplegado a esta altura, remece todos las aspiraciones de una Concertación "quebrada" hace mucho tiempo, y a pesar de los intentos por unirla, las relaciones no han fructiferado de la manera esperada desde las primarias que enfrentó al senador, José Antonio Gómez con Eduardo Frei, en el cual resulto victorioso el ex presidente. No obstante, el candidato del Partido Radical Socialdemócrata, aun no hace su renuncia oficial, afirmando que quiere "ser presidente de Chile, y que llegará hasta "el final" con sus aspiraciones, lo que hace presagiar un tridente eleccionario inesperado en el oficialismo. Dicha coyuntura, no se condice con la realidad que contaba hace algunos meses la Izquierda, con Frei como el candidato único tras la bajada de José Miguel Insulza. Aquello sería simple quimera, ya que bastarían unas semanas para visualizar los surcos en una colectividad que pierde fuerza y solidifica la candidatura de Piñera, que se hace presidenciable por los errores y desaciertos de una "familia" que luego de 20 años, comienza a decir adiós.

lunes, 4 de mayo de 2009

Temblor en la "Familia del tenis"


Fernando González remece los medios de comunicación con cada partido que gana, y cada momento que ha construido a lo largo de 10 años de carrera, pero el “Bombardero de la Reina” también sabe de impactos mediáticos de otro orden, ya que estremeció a todos los fanáticos del tenis tras anunciar su definitiva e indeclinable renuncia al equipo chileno de Copa Davis, mientras se mantenga la actual directiva de la Federación de Tenis, encabezada por José Hinzpeter, reciente ganador de los comicios electorales hace algunas semanas.


El tenista explicó que durante el proceso eleccionario, no había hecho ningún tipo de declaración, pero ahora sería la única y exclusiva oportunidad donde el santiaguino hablaría, afirmando que la Federación jamás lo apoyó, aun cuando era en beneficio directo de dicha institución, del tenis y del país, entregándose por entero a Chile en cada competición de la Davis y otros, como su periplo olímpico en Atenas y en Beijing, teniendo como principal apoyo a su familia, a la cual se le había faltado el respeto, “la confianza y el honor”.


El retiro de González se prolongará hasta que Hinzpeter y toda la directiva actual permanezcan en sus funciones, condicionando su hipotética vuelta al equipo de Copa Davis, la cual vendría con la novedad de que todo el dinero que obtenga en las competiciones por el país, serán donados “en beneficio de todos los menores de Chile que tengan condiciones y sueños que pudieren truncarse por falta de apoyo y gestión dirigencial”.


A esta polémica, se le suman los cuestionamientos por parte de Massú, Capdeville y del propio González, a la administración de los dineros obtenidos en la fecha copera jugada ante Australia en septiembre del 2008, donde pidieron por medio de una carta, aclarar los números de dicho evento, amparados en algunas dudas que tenían por las ganancias que habían facturado, no sólo los tenistas, sino que también la Federación y la propia Municipalidad de Antofagasta, cede del match de Copa Davis.


Debido a la dimisión del mejor tenista criollo en la actualidad, los problemas para el alicaído equipo chileno aumentan, ya que durante este año, deben jugar por la permanencia en el grupo mundial, comandados casi con seguridad por Nicolás Massú, que lejos de su mejor nivel, no ha mostrado indicios de mejoría en su juego, mucho menos para duelos de la magnitud de la Copa Davis. Al viñamarino, se le sumaría Paul Capdeville, que durante las temporadas, sólo plasma destellos de talento y buen juego, que lo tienen poco acostumbrado a la consistencia y eficacia que demanda un equipo sediento de triunfo, pero más herido que nunca.


La directiva de la Federación de Tenis se ve en una encrucijada, cuestionados por el mejor exponente del tenis nacional, la situación no se ve alentadora para ellos, ya que tendrán que lidiar con la presión que les ha puesto Fernando González, teniendo a su haber dos caminos, dejar la Federación y permitir la vuelta del chileno, o mantenerse, y arriesgar a hundir a Chile en un pozo, que sin González, y con un Massú cada vez menos apto, con un fondo casi imposible de sobrellevar en el mediano y largo plazo.


De seguir con la situación actual en la denominada “familia del tenis”, la noche no sólo se le vendría al equipo de Copa Davis, sino a todo el medio tenístico de Chile, que aspira a ser un aporte al país en algunos años, aunque siempre impedidos por el escaso apoyo de empresas e instituciones, lejos de las visiones futuristas de las grandes potencias a nivel mundial, que cada año cosechan los frutos que sembraron al invertir en jóvenes promesas. El tiempo corre en contra, y en Chile, por ahora, no se comienza a sembrar.

martes, 28 de abril de 2009

La gripe porcina bajo el foco mediático


El virus de origen porcino, se propaga con rapidez por todo el mundo, ya que su forma de contagio es de extrema facilidad. Con un saludo de mano o un beso en la mejilla, el virus se transmite a la otra persona fácilmente, teniendo un tiempo de 5 días antes de comenzar a mostrar los síntomas físicos de la presencia de la gripe en el sujeto. Por ello, México, país donde se han registrado la mayor cantidad de contagiados, ha paralizado sus actividades, y condicionado al resto del mundo, hasta el 6 de mayo.

Sin ir más lejos, 33 millones de alumnos dejaron de ir al colegio hasta esa fecha para evitar el contagio en espacios cerrados con mucha presencia de gente. Por lo mismo, partidos de fútbol, conciertos, conferencias y todas las actividades que demanden la reunión de muchas personas en un sólo lugar, han sido canceladas, ya que de esa forma, se evita potenciar la fluidez del contagio del virus, sobre todo en Ciudad de México, donde viven más de 20 millones de personas.

Se han registrado casos confirmados en Estados Unidos, Inglaterra y Canadá, además de posibles casos en Chile, República Dominicana, Argentina y en diversas naciones de Europa, que monitorean constantemente el flujo de personas que ingresan a esos países con el objetivo de resguardar la salud de la población y evitar la propagación del virus que supuestamente, se gestó en México, del cual se conoció el primer caso a principios de abril de este año.

Hasta el momento, han sido 20 las personas que han fallecido producto de la gripe, y existe sospecha por el deceso de otras 130, aunque aun no se ha confirmado si ha sido a causa del virus o por otra complicación en su salud. De todos modos, la OMS (Organización Mundial de la Salud), indicó que están en alerta nivel 4 (de un total de 6), trabajando arduamente para evitar que la gripe porcina se transforme en pandemia.

Por ahora, las medidas son cautelares, apelando al cuidado personal y evitar estar en lugares muy concurridos, y sobre todo, haciendo un llamado a la calma y evitar el pánico que se ha querido inmiscuir en la población mundial, ya que las cifras alarmantes divulgadas en los medios de comunicación, han sido preocupantes, aumentando el temor en los países que tienen posibles casos, además de los ya confirmados territorios donde ha ingresado la gripe porcina.

Diversas personalidades que viven en México, han relatado el temor reinante en la población, los perjuicios que provoca una situación como esta y la exageración de los medios de comunicación en torno a la gripe, que ha causado estragos en México, pero no de la forma en que se relata en la prensa. Al mismo tiempo, se sostiene que la incertidumbre mundial, pesa mucho más en los otros países que en la misma nación azteca.

Lo anterior, se explica por el simple hecho de que una noticia del calibre de una gripe que se propaga con facilidad y a gran velocidad, vende de manera incalculable, puesto que millones de personas siguen minuto a minuto las nuevas cifras y antecedentes que van apareciendo en torno al virus, más aun si se van confirmando casos en los mismos países o sectores cercanos al lugar donde viven dichos sujetos.

Debido al efecto mediático, el temor se esparce brutalmente por las calles de todo el mundo, en mayor proporción que la misma gripe, plasmando indicios de desesperación y pánico, efectos igual o más contagiosos que el virus de origen porcino, amparados en las cifras de muertes por posibles neumonías producto de la gripe, además de las medidas estrictas por parte de algunos gobiernos para evitar el ingreso y/o propagación del virus en su territorio, sumado a la alarma existente desde la OMS, que se ha esmerado en poner toda su atención en la gripe y en el control de la misma, apelando a la calma y al cuidado higiénico personal, factor que puede determinar la menor o mayor tendencia al contagio de la enfermedad.

La gripe viene en el peor momento, puesto que en medio de una crisis mundial, un descalabro de esta magnitud, acaba con los índices de turismo, negocios, transporte y sobre todo, en la vida cotidiana de las personas, afectando brutalmente la golpeada economía mundial, sobre todo, en aquellos países donde la gripe porcina ya se ha instalado en muchos rincones, como es el caso de México y en menor medida, de Estados Unidos. Por lo mismo, se estima, que sólo en el país azteca, la visita de turistas a las diversas localidades ha bajado en un 75%, índice que puede seguir subiendo si la gripe sigue su curso sin barrera que la pueda detener.

El 6 de mayo será una fecha clave para México, América y el mundo entero. No se sabe con exactitud si el virus nació en dicho país, pero es un hecho que desde el Distrito Federal, la gripe porcina ha causado estragos en muchos puntos del planeta, sentando el temor de una posible pandemia y encendiendo las alarmas de un contagio a nivel mundial. Los primeros días de mayo serán vitales para la evaluación de las autoridades sobre el impacto de sus medidas para controlar la gripe, que debiera detenerse esporádicamente con el pasar de las semanas, trayendo consigo, el esperado y ansiado retorno a las actividades normales, y sobre todo, el retorno a una calma que por estos días, se ve amenazada por la gripe porcina y por el virus mediático.

sábado, 25 de abril de 2009

Frost/Nixon: relato y análisis de una entrevista que impactó al mundo entero Parte II


Análisis parte II


El clímax

La entrevista llegó a su punto más crítico el 28 de marzo de 1977, en la tercera ronda de los encuentros. El miedo del equipo de Frost aumentaba, ya que Nixon había podido eludir magistralmente sus errores en Vietnam, lo que hacía presagiar una aplastante victoria en los temas en que Nixon fue asertivo a la hora de tomar decisiones durante su gestión como presidente de los Estados Unidos. Nixon era más presidenciable que nunca, puesto que mucha gente reconocía que el ex presidente había tenido un tiempo difícil y que Estados Unidos se encontraba en una “revolución”, afirmación del propio Nixon, que ganaba adeptos y enervaba los ánimos de su vuelta a la primera fila política.

5 días antes de la última entrevista el pesimismo embargaba el entorno de Frost. El animador de televisión comenzaba a preguntarse con qué propósito había intentado tal hazaña comunicacional, viéndose en un escenario con la reputación más baja de toda su carrera, al haber tratado de lograr la confesión de Nixon con nula experiencia en temas políticos. A ello se sumaba la clausura de su programa en Australia, dada su prolongada ausencia y el escaso apoyo que tenía por parte del directorio, lo cual le cerró las puertas a un Frost que estaba ad portas de un descalabro. La esperanza comenzaba a apagarse en el rostro de uno de los pocos que nunca dejó de creer.

Pero una llamada cambió todo. Richard Nixon telefoneó en la madrugada a un agotado y decepcionado David Frost, que vio una luz de esperanza con los dichos del ex presidente. Fue una conversación casi en monólogo. Frost escuchaba atentamente las reflexiones de Nixon en torno al motivo que los reunía en una entrevista. El éxito y el fracaso, la delgada línea entre ambos horizontes y la presión social de llegar a lo más alto sin importar los medios, eran algunos de los comentarios que hacía el estadounidense y su experiencia como político en lo gloria y al mismo tiempo, envuelto en el escándalo más grande del cual Estados Unidos tenga memoria.


El desenlace
Frost/Nixon. Sólo uno podía llevarse la victoria, y eso, bien lo sabía el ex presidente y el animador de televisión al comenzar las entrevistas. Y la clave comenzaba a aparecer en la mente del inglés. Watergate y la revisión exhaustiva de las grabaciones, eran la llave al hundimiento de Nixon y la gloria para un debilitado David Frost. En los registros, Nixon ordenaba a su equipo el control total de los periódicos de Los Angeles y el movimiento de los líderes del comando opositor, para conocer sus pasos y luego de su supuesta reelección, “hacerles la vida difícil” a todos los que se opusieron de manera frontal a su estancia en el poder.

El 22 de abril de 1977, llegaba el cuarto y último día de entrevistas con un Nixon expectante ante las preguntas que pudiera hacer Frost en la ronda más complicada e histórica del último siglo. Aquella intervención no sólo cambiaría la relación del periodismo con la política, sino que sentaría el precedente del primer presidente en renunciar a su cargo en Estados Unidos, admitiendo su culpabilidad y acabando con toda señal de su vuelta a un cargo público, del cual abusó de manera indefectible y consciente.

Frost utilizaba inteligentemente palabras controversiales como la obstrucción a la justicia, el abuso de poder y el espionaje al partido opositor de forma totalmente ilegal y criminal. Al mismo tiempo, en conversaciones previas al reconocimiento de Nixon de no saber nada de Watergate antes del 21 de marzo de 1972, existían afirmaciones registradas del ex presidente sobre la extracción de dinero, la prohibición de que su equipo hablara y la misión de su abogado de retirar más de 200.000 dólares para supuestos fondos benéficos inexistentes.




El punto de quiebre
Nixon comenzó a delatarse al afirmar que muchas veces, el presidente debe hacer cosas indebidas o ilegales por los intereses de una nación. Era el principio del fin. El republicano se contradecía y no tenía más argumentos que admitir sus errores, apelando a querer el bien del país que dirigió. “Cuando el presidente lo hace, no es ilegal” fueron las palabras explícitas de un Nixon que dejó atónito a Frost y a 45 millones de personas que vieron en su ex presidente, un hombre que abusó del poder y pasó por alto la ley.

La presión no podía ser más en los hombros de Nixon, por lo que Frost, pujó con una pregunta simple y magistral. “En ese caso, ¿admite usted de una vez por todas, que fue parte de un encubrimiento y que quebrantó la ley?” Al verse en una encrucijada, Nixon, protegido por su equipo por un instante, tuvo que reconocer sus errores y la violación a las leyes dentro del marco político, algo que ni siquiera el presidente podía pasar por alto.

Era el clímax de una entrevista apetecida e histórica. Frost había logrado su cometido y retiró de manera definitiva a Richard Nixon, un experimentado político y de las comunicaciones, que debió enfrentarse a un inexperto David Frost, pero que, en palabras de Bob Zelnick, tenía una ventaja sobre el resto de las personas, David Frost “entendía la televisión”.

Era el momento del antes y el después para Nixon. Su equipo de asesores lo sabía, él lo sabía. No tenía otra opción más que volver a sentarse y terminar la entrevista, concediendo, dado los hechos irrefutables, su confesión de culpa y su ingreso al anonimato en las más completa vergüenza política de carácter histórico, para un país que debió mirar la cara de un Nixon absolutamente sorprendido por la situación y por la única opción que le quedaba: admitir que se había equivocado.

Frost le pidió a Nixon decir tres cosas: reconocer que hubo un crimen, admitir el abuso de poder y mirar a los ojos al pueblo norteamericano y afirmar que los sometió a dos años de “agonía” producto de la guerra de Cambodia y Vietnam, la cual le costó la vida a miles de estadounidenses. A ello, Nixon respondió que cometió errores, “horrendos, que no son dignos de un presidente”, además del encubrimiento, del cual fue parte, asumiendo su “profundo arrepentimiento”.

“Nadie sabe lo que se siente renunciar a la presidencia”, fueron las palabras de un Nixon irreconocible. Frost logró encajar una pregunta que logró conmover a Nixon, cuestionándolo por el pueblo americano. El ex presidente logró decir al fin, “los defraudé”, “defraudé a mis amigos, defraudé a un país, y lo peor de todo, defraudé a nuestro sistema de gobierno”.

“Mi vida política ha llegado a su fin”. Richard Nixon, implacable durante toda su carrera, tocaba el corazón de los norteamericanos, admitiendo sus errores, la decepción que causó y la tristeza que llevaría por el resto de su vida, cargando con una culpa difícil de soportar para el único presidente que debió renunciar por un caso de corrupción ineludible.

David Frost tocaba el cielo, pero más que eso, se plasmaba el poder de la televisión, el poder de preguntas claves y el poder de una imagen difícil de olvidar, el enfoque al rostro de Nixon, tocado por la soledad, embargado por la decepción, y atrapado en una culpa que la historia no liberara jamás.

Frost/Nixon: relato y análisis de una entrevista que impactó al mundo entero



La década de los setenta fue controversial y escandalosa para el ámbito político en Estados Unidos. La presidencia del republicano, Richard Nixon tuvo su punto culmine cuando estalló el caso de Watergate, al salir a la luz pública, el espionaje, sabotaje y abuso de poder por parte del gobierno de Nixon para lograr su cometido de ser reelegido presidente de Estados Unidos en 1972.

Luego de su dimisión en 1974, Richard Nixon optó por el absoluto silencio en los medios, aguardando por una opción real de dar a cononocer su versión e impresión sobre las razones que lo llevaron a renunciar a su cargo, hecho sin precedentes en la historia estadounidense. Tres años más tarde, David Frost conseguió persuadir a Nixon de darle la exclusiva, en cuatro entrevistas de dos horas de duración, donde abarcarían el pasado del ex presidente, su biografía y porsupuesto, el escándalo de Watergate y su implicancia en el hecho que lo llevaría al retiro absoluto de su vida política.


El análisis : parte I

Richard Nixon, ex presidente de los Estados Unidos; David Frost, presentador y animador de la televisión británica; y una cámara, testigo ocular del hecho político que escandalizó al mundo, son los tres protagonistas de una historia que desencadenó una batahola política en Estados Unidos, sellando el futuro de Nixon, y marcando el antes y el después de una era comunicacional que transformaría la relación de la política con los medios.

La película Frost/Nixon, escrita y dirigida por Ron Howard y protagonizada por Frank Langella, Michael Sheen y Sam Rockwell, relata el proceso que terminó por sentar frente a frente, a un “inofensivo” animador inglés, y al ex presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, único mandatario de la historia norteamericana en renunciar a su cargo por un escándalo político de proporciones, que lo obligó a dejar de manera anticipada la Casa Blanca en 1974, en absoluta impunidad.

En Australia, David Frost se enteró del hecho ocurrido en Estados Unidos, y viendo la gran oportunidad que tenía en sus manos, se encomendó el objetivo de lograr la exclusiva con el implacable Nixon, que por tres años, no permitió ninguna entrevista a ningún medio de comunicación, guardando celosamente sus impresiones sobre Watergate y su implicancia en el caso que le cerró las puertas a su vida política.

La clave era simple para Frost; ofrecerle a Nixon algo que ningún otro medio o entrevistador pudiera, sumado a su escasa reputación como un “peso pesado” de las entrevistas políticas, el inglés asomaba como una presa fácil para ofrecer los hechos de la boca del ex presidente, y una fuente de mucho dinero. El animador de televisión le ofreció $ 500.000 dólares por la entrevista, dinero que tuvo que aumentar a $ 600.000 para la aceptación definitiva de Nixon y su equipo de asesores, que lo instó a aceptar la entrevista, dada las condiciones favorables y el dinero en juego.

Swifty Lazar, asesor y agente de Richard Nixon, logró persuadir al ex presidente de aceptar la entrevista de David Frost, por la poderosa razón de su desconocimiento ante tal evento político, en desmedro de los experimentados periodistas de la cadena CBS, que le ofrecían hasta $ 350.000 dólares, pero una verdadera batalla campal con el objetivo de lograr la confesión de Nixon, sinónimo de dinero y audiencia de inimaginable proporción.

En 1976, en Nueva York, David Frost, en compañía de su productor y amigo, John Birt, comenzaron su periplo camino al gran encuentro con Richard Nixon. A su equipo, se le sumó el escritor y gran crítico de Nixon, James Reston Jr. y el hombre de las noticias de la cadena ABC, Bob Zelnick, encargados de reunir todo el material de estudio para las preguntas que se le harían al ex presidente en la serie de entrevistas pactadas para 1977.

En la reunión previa a las entrevistas, David Frost no tenía patrocinadores. Tenía un contrato por $600.000 dólares, de los cuales tuvo que pactar $250.000 en un cheque propio sin fondos para esa cantidad, ejemplificando el ímpetu de lograr la confesión de Nixon, ateniéndose al tremendo riesgo que significaba subirse a un tren que lo podría llevar a la ruina total, o al éxito comunicacional más grande del que se tenga memoria.

Pero el proceso no sería fácil. Los propósitos de Frost en un principio, fueron meramente lucrativos y por el éxito personal. Sin embargo, el equipo que lo acompañó, lo hizo ver más allá, y entender la tremenda oportunidad que tenía a su haber. Tendría frente a él, por largas horas, al político más cuestionado del último siglo, con la opción de lograr que confesara sus culpas, y le admitiera a todo el mundo sus errores, aciertos y la devaluación que logró darle al sillón de la Casa Blanca. Sin duda, una confesión que Nixon nunca esperó dar, y que Frost logró extraer.

Por largos meses, la preparación fue exhaustiva, revisando la carrera de Nixon de principio a fin, presionados por la coyuntura, el miedo al fracaso, y la popularidad de la que gozaba Frost en esos años, ya que muchos canales de televisión y periodistas, vieron en su objetivo, una verdadera broma, guardando nulas esperanzas de que un presentador inglés de televisión pudiera poner en aprietos al hábil y experimentado Richard Nixon.

El hotel Beverly Hills sería el epicentro del equipo de Frost para preparar el material de las entrevistas. En enero de 1977, Frost, Birt, Zelnick y Reston se preparaban para llevar a cabo el asalto comunicacional de sus vidas, con muchos sobre saltos en el camino, que incluso hicieron peligrar la estabilidad de un grupo que logró su cometido cuando las esperanzas se esfumaban.



La entrevista

Verano de 1977. Frost frente a Nixon. Una entrevista que cambiaría el curso del siglo. El primero de los encuentros se llevó a cabo el 23 de marzo. Con dos horas por grabar, Frost se dio cuenta que se encontraba frente a un hueso difícil de roer por donde lo mirara. Cada pregunta la desviaba a sus logros, y los hechos que oscurecieron su gestión, plasmados inteligentemente por Frost, los transformaba amparado en la difícil coyuntura que vivía Estados Unidos en la década de los setenta.

Richard Nixon sabía a lo que iba y tenía plena conciencia del poder de la entrevista, ya que de salir airoso, podría darle nuevos aires a sus aspiraciones políticas del futuro, teniendo en cuenta lo importante que resultaban sus dichos y la convicción de jamás reconocer su incidencia en Watergate, arma de doble filo. Nixon estaba ante dos caminos, el del fracaso y el retiro político, o la vuelta del presidente en la pelea por la Casa Blanca una vez finalizado el escándalo.

La táctica de Nixon era tan fascinante como simple. Alargaba las respuestas de manera que se desvirtuara totalmente, y la táctica de Frost de darle en algún punto débil de su gestión, no lograra el éxito esperado. A ello, se sumaba el factor del tiempo, ya que eran dos horas, por lo que cada pregunta no podía pasar de los cinco minutos, números que manejaba a la perfección el ex presidente. No dejaba entrar a Frost en ningún momento de la intervención, argumentando sus respuestas con recuerdos anteriores a su mandato que incluso, no tenían relación con la pregunta ni menos con la base de la respuesta.

Frost se encontraba con complicaciones financieras, perdiendo importantes patrocinadores, dada la escasa credibilidad que poseía el inglés en la arena política comunicacional. Luego de la primera entrevista, los dos millones de dólares que necesitaba reunir, estaban lejos de ser concretos, ya que sólo tenían reunido el 30% de ese dinero, factor que aumentaba la desesperación de Frost y su equipo, que con el paso de las horas, perdía la fe en un proyecto condenado mucho antes de comenzar.

Las entrevistas se hacían tediosas y largas; Frost no lograba encajar con la pregunta adecuada, y Nixon se hacía presidenciable una vez más. Con la elevada convicción de sus palabras, el ex presidente ganaba adeptos, sensibilizaba a sus opositores e imprimía en su discurso, pedidos implícitos del perdón y una nueva oportunidad de comandar un país que lo eligió y que sufrió una decepción que comenzaba a desaparecer gracias al manejo magistral de Nixon ante las cámaras, hundiendo a Frost, financiera y mediáticamente.

Vietnam, Cambodia y Watergate eran los puntos fuertes del cuestionario de Frost, pero Nixon sabía redondear las preguntas y envolver sus errores en aciertos de acuerdo a la situación mundial de ese entonces. Alargando al máximo, sacando de contexto sus respuestas y presionando a Frost, el ex presidente entraba en tierra derecha a conseguir un éxito mediático que lo podría haber catapultado al olimpo político más temprano que tarde.